¿Necesito el pasaporte para viajar en tren?
Respuesta breve
Sí: cada billete de tren es nominativo, va ligado al pasaporte con el que se compró, y es el propio pasaporte lo que abre el torno.
Nominativo de arriba abajo
El ferrocarril funciona con billete nominativo: un billete se compra contra un documento de identidad válido, y para un viajero extranjero ese documento es el pasaporte. Reservar en la web o la aplicación 12306 en inglés implica introducir nombre, nacionalidad y número de pasaporte exactamente como aparecen en el documento.
No hay billete anónimo al que recurrir, así que una errata en el pasaporte al reservar es un problema que conviene arreglar antes del día del viaje y no en el torno.
El pasaporte es el billete
Los billetes son electrónicos: un registro en el sistema y no un papel en la mano. En la estación se presenta el documento con el que se compró el billete: pase el pasaporte por los tornos automáticos, o enséñelo en el carril atendido, tanto al entrar como al salir.
Por eso no hay nada que recoger y nada que pueda olvidarse en el hotel salvo lo único que no puede olvidarse: la propia libreta.
Qué cambia esto en su día
La costumbre de llevar siempre el pasaporte encima no es opcional los días de tren: es el título de transporte. Téngalo accesible y no enterrado en la mochila, porque sale en el control, en el torno y a veces a bordo.
Reserve con antelación en temporada alta: el billete nominativo significa que cada plaza se vende a una persona con nombre, y los trenes populares se agotan de verdad en lugar de absorber pasajeros de pie indefinidamente.
Conviene saber
- Introduzca el número de pasaporte exactamente como está impreso: el torno lo compara con el documento
- Con billete electrónico no hay nada que recoger: el pasaporte lo hace todo
- Los trenes populares se agotan: las plazas nominativas son finitas