¿La comida de los mercados nocturnos es segura?
Respuesta breve
Taipéi no lo deja a su criterio. Desde 2018 la ciudad certifica los puestos de los mercados nocturnos con un sello Food Safety Smile, concedido en oro y plata tras una inspección que cubre cuatro puntos: las personas, el entorno donde se cocina, la procedencia de los ingredientes y el control de plagas. El sello se exhibe donde usted hace el pedido.
Un sello en lugar de una intuición
El departamento de salud del Gobierno Municipal de Taipéi concede desde 2018 una certificación Food Safety Smile a los puestos de los mercados nocturnos. Hay categoría de oro y de plata, y el puesto que la tiene la exhibe donde los clientes piden.
Esta es la parte que conviene saber antes de llegar, porque cambia lo que usted busca con la mirada. No se trata de leer indicios de limpieza en un puesto, sino de buscar un sello que dice que alguien ya lo inspeccionó.
Qué examina la inspección
Se evalúan cuatro cosas: la higiene del personal, la higiene del entorno donde se prepara la comida, la trazabilidad de los alimentos y el control de plagas.
La trazabilidad es la inusual. No va de si las superficies están limpias, sino de si el puesto puede decir de dónde vienen sus ingredientes, una pregunta que un cliente de pie ante un mostrador no tiene manera de hacer.
Lo que una cola no le dice
La gente que espera ante un puesto es una recomendación sobre el sabor y el precio. No es una señal de higiene, y las dos se confunden con facilidad en un lugar donde la cola es la forma habitual de elegir.
Un límite que conviene retener: es un programa de Taipéi. En otras partes de Taiwán el sello puede sencillamente no existir, e incluso en Taipéi un puesto sin él no ha suspendido nada: no todos los puestos están certificados.
Conviene saber
- Taipéi certifica los puestos de los mercados nocturnos desde 2018
- Cuatro controles: personal, entorno, trazabilidad, plagas
- Grados de oro y plata, expuestos donde se hace el pedido
- Una cola indica lo que es popular, no lo que está limpio
- Es un programa de Taipéi: no espere el sello en otros lugares